lunes, 14 de junio de 2010

Ninfas y Koiras


En un tiempo no muy remoto y un lugar para nada desconocido, existía una civilización donde sucedían cosas dignas de estudios.


El mundo era dominado por unas ninfas aparentemente adorables, pero que albergaban en su interior toneladas de hipocresía. Las leyendas contaban que un día habitaron en dichos paramos algunas llenas de bondad pero son solo eso, leyendas.


Muy a su pesar, las ninfas necesitaban de la compañía de unos seres llamados Koiras para su supervivencia y satisfacción. En el paradójico lugar donde se adquirían los Koiras se podían encontrar dos especies o razas, las cuales, exteriormente eran iguales pero interiormente podría decirse que se trataban de criaturas totalmente diferentes.


Los Huonos, eran Koiras que hacían sufrir a sus amas, no le demostraban ningún tipo de cariño ni respeto, poseían una egocentridad narcisista que podía olerse a leguas de distancia. Vivian para hacer el mal y demostrar su superioridad sobre los demás, carentes de inteligencia, nunca nadie supo muy bien que aportaban a la sociedad, y mucho menos a las ninfas que los poseían.


Los Hÿvas, eran todo lo contrario, vivan por y para sus ninfas, se preocupaban y desvivían por ellas, no era posible encontrar en ellos ningún ápice de maldad y la honestidad y fidelidad cabalgaba por sus venas.


Lo curioso de todo esto, es que las ninfas no querían Hÿvas que estuviesen a su lado, estos eran rechazados por todos y destinados a vagar por las calles en la mas absoluta soledad, a la espera de dar un poco de pena mientras suplicaban un mínimo de cariño de manos de unas sonrisas falsas y unas caricia sde compasión. Mientras, los Huonos, constaban de un estatus social elevado, eran considerados practicamente como dioses, las ninfas cambiaban sus papeles y se ponían a su servicio, y paseaban orgullosos junto a estas. Tenían poder y libertad absoluta, las dominaban, insultaban y maltrataban hasta que quedaban exhaustas y lloraban de dolor, pero aun así tenían todo lo que querían sin mas esfuerzo.


Con el tiempo muchos Hÿvas acabarían convirtiéndose en malvados Huonos, ya que no les quedaba mas remedio si querían ser aceptados por las Ninfas. Mientras el tendero de la tienda de Koiras, comentaba con los demás como era posible todo aquello, que las ninfas premiaran la maldad y despreciaran la bondad.


Sabios de todos los mundos se preocuparon por el tema y viajaron hasta la tierra de las ninfas para comprobar con sus propios ojos lo que no podían creer, nunca encontraron explicación alguna a todo aquello, y muchos menos al echo de que las ninfas seguían negando que les gustasen los Huonos y despreciasen a los Hÿvas.


Solamente llegaron a una conclusión, y fue que las ninfas eran seres altamente sado-hipócritas que decían querer lo que no querian tener.


Miles de siglos después, un sabio elfo navegó entre la mierda del planeta Tierra. Cuando llegó a un país llamado España, quedó atónito, no podía creer como todo aquello que le contaban sus antepasados sobre Ninfas y Koiras, se daba también en esta “civilización”, esta vez entre mujeres y hombres. Tras años de investigación, se dió por vencido y solo pudo llegar a una conclusión: “Las mujeres son seres altamente sado-hipócritas que dicen querer lo que no quieren tener”.


-----APHONNIC - PUTA----

1 comentario:

Anónimo dijo...

Ala tú...la verdad es que da que pensar, es bastante cierto, aunque no siempre. Pero vamos, que me ha encantado, no se de donde sacarás estas cosas, pero molan un montón xD
Da que pensar...