La anarquía tiene dos caras: La creadora y la destructora. Así, los destructores derriban imperios: crean un lienzo de escombros sobre el que los creadores pueden pintar un mundo mejor. Mas, una vez obtenido, los destrozos tornan irrelevantes las nuevas ruinas. Nuestra integridad vale tan poco... pero es todo lo que tenemos, es el último centímetro que nos queda de nosotros. Si salvaguardamos ese centímetro, somos libres.
Las personas pueden morir, pero las ideas... las ideas son a prueba de balas. |
jueves, 24 de junio de 2010
Vendetta
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