miércoles, 10 de marzo de 2010

Ôxigeno, Primera Parte


En noches de insomnio me sorprendo a mi mismo buceando en estiércol. Solo me queda una pequeña gran burbuja de oxigeno de la cual respiro, me doy cuenta de la que la burbuja se deshincha poco a poco, lentamente. De pronto, un solo pensamiento de duda recorre mi cabeza como impulsos eléctricos: ¿Qué hacer? ¿Reventar la burbuja y asfixiarme de una vez por todas con la crudeza de la punzante realidad? ¿O dejar que se deshinche lentamente aprovechando hasta la última respiración pero morir agónicamente en pensamientos de...dolor y desesperación por perder mi todo?





PD: No se admiten preguntas.
PD2: Esto lleva ya algún tiempo escrito. No mucho, no poco.
PD3: Esto está quedando muuuy emo xD. Intentaré que la siguiente entrada no sea así.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Pues si, queda muy emo, pero asi son las cosas,a veces no podemos evitar sentirnos así. Espero que todo mejore