Hace unos meses. Sé que era lo mas importante para ti, te lo contaba todo, hablábamos de cualquier cosa, te contaba mis cientos de proyectos y me escuchabas con interés, te enseñaba mis fotos y te contaba lo que sentía o dejaba de sentir por los demás, te contaba donde iba o dejaba de ir, que hacia o dejaba de hacer, y sobretodo hablábamos y te apoyabas en mi, y volvíamos a hablar y me apoyaba yo en ti. Me encantaba escuchar tus historietas de cuando eras pequeña y a ti mis ocurrencias y rarezas. Se me llenaba la boca de orgullo al hablar de ti, de mi madre.
Ahora. Todo ha cambiado, ya no tengo proyecto, ya no hago fotos, ni tengo vida que contarte, no tengo ilusiones ni nadie de quien hablarte, o mejor dicho no me apetece hablarte de la mierda de vida que llevo. Las horas juntos de antes ahora se han convertido en…quince minutos? Veinte tal vez?. Me levanto desayuno solo me voy a trabajar, vuelvo a casa como solo, me meto aquí y me duermo o mira a la pantalla vacía hasta que es hora de irme otra vez, vuelvo a casa saludo y a la cocina ceno solo, me meto en la ducha y después…mas pantalla vacía y cama de nuevo.
Para colmo lloras y callas, me quitas la palabra sin darme una puta explicación. No sé tal vez sientas…cul-pa-bi-li-dad?
Lo mas triste de todo es que nunca serás consciente de lo mucho que he hecho y dejado de hacer solamente por ti, porque siempre sabía lo que querías, sin que me lo tuvieses que pedir. Supongo que todo cambia y como siempre digo, todo es cuestión de prioridades y mi felicidad hace tiempo que dejó de serlo para ti y para mí.




No hay comentarios:
Publicar un comentario