lunes, 12 de julio de 2010

Condena.

Se declara culpable de un error que nunca cometió, de un crimen que en realidad fue un suicidio. Ahora paga con resignación la condena que no merece, el muerto llora, el muerto rabia. El muerto se ahogó, se suicidó lentamente durante meses, por no saber mantener lo que nunca mereció, tenia todo lo que necesitaba sin esfuerzo, pero esa facilidad terminó pronto, las cosas vienen y van, a veces se quedan y a veces huyen, pero hay que cuidarlas, valorarlas, respetarlas, entenderlas, no puedes sentarte a verlas venir sin más. El muerto confundió la vida con respirar, equivocó el amor con la necesidad, ahora se ve sin nada, una nada que el construyó conscientemente, ahora se arrepiente y culpa a los demás, culpa a su vida y quiere lavar su imagen ante su propio subconsciente No debe ser fácil llorar por lo que se va, cuando eres tú quien lo dejo escapar.

No cumplas condena, pues eres inocente, quítate la venda de una vez, y absorbe lo poco bueno que queda, absorbe el calor de los rescoldos de las llamas que algún día parecieron existir y apágalas de una vez. Y si te sientes culpable... perdónate.

Y si es necesario luchar...aquí tienes mis puños ;)

1 comentario:

Anónimo dijo...

Ala...
Me dejas flipada, la verdad. Creo que de todas las personas que me han dicho algo para hacerme ver como son las cosas...creo que eres el único que ha hecho que las vea realmente como dices, que seguramente sean así.
Sinceramente no se como agradecerte todo el apoyo que me das, todas las sonrisas que me sacas hablando de tonterías cuando estoy mal. Muchisimas gracias por todo. Ya sabes que puedes contar conmigo siempre, cuando lo necesites, cuando quieras hablar de mierdas a las 3 de la mañana :P
Por todo lo que me ayudas, de verdad, mil gracias. Un besazo!